El vicepresidente participó en el reconocimiento a monseñor Javier del Río Sendino, obispo de Tarija, por su labor de servicio en este departamento y en el país

Lunes 9 de septiembre de 2019

(TARIJA).- Esta mañana, el presidente nato de la Asamblea Legislativa Plurinacional y vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, participó en el acto de reconocimiento a monseñor Javier del Río Sendino, obispo de Tarija, por su labor de servicio tanto en este departamento como en Bolivia, desarrollada desde su llegada al país, en 2004, y en los 13 años como obispo.

“Agradecerle, padre, por ese cariño a la gente, por esa vinculación tan entrañable, no solamente por nombramiento sino por convicción, por corazón, por espíritu, por la tierra tarijeña y boliviana de gente sencilla, humilde, trabajadora, esforzada y agradecida”, afirmó la autoridad nacional.

El mandatario de Estado destacó la labor silenciosa que realiza la iglesia católica, en general, y especialmente para atender a los más necesitados de la sociedad entre niñas y niños abandonados, jóvenes y adultos mayores.

“Por eso este reconocimiento es a la persona de monseñor Javier del Río Sendino, también es un reconocimiento a los padres y madres, al esfuerzo que hace la iglesia católica por proteger a los más necesitados, por involucrarse con los más sufridos”, agregó García Linera e indicó que esta era una manera de agradecer igualmente “el trabajo silencioso que mantienen en alto el espíritu de la humanidad, esa es la enseñanza de Cristo, no pensar en el bienestar de uno mismo o solo de la familia cercana, sino en el bienestar de todos los seres humanos”.

Asimismo, el vicepresidente comprometió el apoyo del gobierno nacional a los hogares y a la labor de servicio que lleva a delante la iglesia católica, por lo que pidió al ministro de Justicia y Transparencia Institucional, Héctor Arce Zaconeta, que se interiorizara de los requerimientos especialmente de los hogares de los niños del departamento.

“Los hogares donde están los miembros de la iglesia, para mí, son un modelo de protección y de enseñanza que ni el Estado, aún con recursos, es capaz de darles y es un modelo que hay que ayudar a preservar”, complementó.

En los 13 años como obispo, monseñor Javier del Río Sendino, de origen español, creó ocho nuevas parroquias en la diócesis, en la ciudad: La Santa Cruz, Nuestra Señora de Lourdes, Santiago Apóstol, San Pablo; en el chaco y Yacuiba: San José de Pocitos y San Antonio, Santa María Madre; en Caraparí, San José de Caraparí y en Bermejo la parroquia Santiago Apóstol.

También constituyó tres vicarías pastorales: del Gran Chaco, de Virgen de Chaguaya y la de Guadalquivir; de igual modo, incentivó la vocación en jóvenes, ordenó a 18 sacerdotes diocesanos, actualmente se tienen 13 seminaristas, tres cursan propedéutico y diez entre filosofía y teología.

“Me llevaré de Tarija las obras y el bien que se hizo por los católicos y no católicos, hemos desarrollado una atención eficaz a niños abandonados, a jóvenes en rehabilitación, se ha trabajado en el hogares de niños, de jóvenes y adultos mayores, que es la misión recibida por la iglesia y por Jesús”, destacó monseñor.

Finalmente, El vicepresidente propuso realizar una coordinación con las autoridades de la iglesia para coadyuvar en la publicación y difusión de compendios históricos de los franciscanos y otros que se puedan investigar de las distintas órdenes religiosas presentes en el departamento de Tarija.

“La iglesia forma parte indisoluble de la historia e identidad tarijeña, quisiéramos volverla conocible y accesible para tantos estudiantes que no deben olvidar esas raíces, que tienen que rencontrarse con las mismas”, aseveró la autoridad nacional.