El vicepresidente participó en la suscripción de la minuta de constitución de la Sociedad Mixta YLB - ACI para la industrialización del litio en Bolivia

Viernes 5 de octubre de 2018

(LA PAZ).- El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, participó, esta mañana, en la firma de la minuta de constitución de la Sociedad Mixta entre Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), dueña del 51 %, y la empresa alemana ACI Systems (ACI), dueña del 49 %, para la industrialización del litio en Bolivia, con una inversión de cerca de 1.200 millones de dólares, el acto se desarrolló en la Casa Grande del Pueblo.

“El acuerdo que hemos hecho con la empresa ACI es producir cloruro de potasio y carbonato de litio, con las salmueras residuales de ese proceso, hacer cuatro cosas: una planta de hidróxido de litio, una planta industrial de cátodos y una planta industrial de baterías, además de una planta de hidróxido de magnesio; este es el paquete que hemos acordado con la empresa ACI para trabajar conjuntamente”, aseveró el mandatario de Estado.

Asimismo, indicó que los siguientes pasos son la elaboración de los estatutos de la empresa y el decreto supremo de constitución de la misma, que se prevé concretizar hasta diciembre de este 2018.

La autoridad nacional destacó los diferentes usos que se le da al litio como caucho sintético, en los sistemas de aire acondicionado, en la industria del vidrio y del revestimiento de las cerámicas, en la elaboración de grasas lubricantes especializadas y, principalmente, en la fabricación de baterías para carros, cámaras y demás.

También resaltó que de entre las salmueras existentes en el salar de Uyuni está el cloruro de potasio que es usado para el consumo de personas diabéticas, el procesamiento de alimentos, aplicaciones científicas y como uno de los abonos más importantes para la producción agrícola; sin embargo, aseveró que hasta el momento se desconoce la cantidad de riquezas que contiene el salar, pero señaló que esta debe beneficiar a los bolivianos y que se cuenta, por lo menos, con diez millones de toneladas de litio, como reserva, aunque aún existen áreas sin explorar.

La presente sociedad comercial servirá para el procesamiento industrial y el uso compartido y exclusivo de la salmuera residual proveniente de las piscinas industriales de evaporización implementadas por YLB en el salar de Uyuni. El documento fue suscrito por el presiente ejecutivo de YLB, Juan Carlos Montenegro, y el presidente de ACI, Wolfgang Schmutz.

El trabajo técnico del personal boliviano y alemán se inició con la elaboración del llamado “Avance del proyecto”, que incluye el diseño conceptual del proceso, el estudio aproximado de costos, la comparación de variables, la identificación de oportunidades adicionales y el estudio de mercado, cuya conclusión está prevista para finales de noviembre de este año.

Asimismo, se informó que se prevé un tiempo de 24 meses para la instalación de la planta de hidróxido de litio, 18 meses para la producción de materiales catódicos y 18 meses para la implementación de la planta de baterías, además de la planta de extracción de hidróxido de magnesio.

En este contexto, se aclaró que las plantas se construirán de manera simultánea, por lo que se espera contar con las mismas hasta fines de 2021, cuando se empiece a exportar al mercado europeo sales básicas, como son el hidróxido de litio y el hidróxido de magnesio, y baterías de litio.

La autoridad nacional se refirió a que la historia de la extracción de los recursos evaporíticos de Bolivia data de cerca de 35 años atrás, estos recursos se formaron por la evaporación del lago Tauca, que existió hace miles de años, y el lavado de cerros; en 1988, se dio un intento de solo la extracción de estos recursos mediante una empresa norteamericana, Litco; en 1989 se hizo el acuerdo para entregar el salar de Uyuni a esta empresa, pero surgió el descontento de la población potosina y se deshizo el mismo.

De igual manera, indicó que en 1992, se hizo una convocatoria internacional y se presentó nuevamente la Litco y ganó, por lo que se firmó con esta un contrato similar al del año 1989, en el que se establecía la exploración de 800 kilómetros cuadrados, la producción inicial de siete mil toneladas de carbonato de litio, una inversión de 40 millones de dólares, el monopolio de la Litco para comercializar toda la producción de todas las salmueras y que las otras sales que se obtendrían a parte del carbonato del litio le sería entregadas gratuitamente para que las comercialice como viera por conveniente.

Se había fijado un impuesto del 35 % sobre las utilidades netas, después de descontarse la inversión, los gastos operativos, uso de tecnología, los procesos de exportación y “la producción de otros materiales fuera del carbonato de litio no tenían ningún tipo de impuesto y por supuesto, las utilidades del uso industrial del carbonato de litio tampoco tenía ningún tipo de utilidad a favor del Estado boliviano, junto con esto se establecía un impuesto básico del 2,5 % sobre ventas netas”, pero este contrato no se ejecutó, complementó el mandatario de Estado.

“Está claro que el tipo de contrato que se buscaba establecer para entonces era uno que poco beneficiaba al país, no había procesos de industrialización, ni de aprovechamiento del país, los ingresos para el Estado eran escasos, no había transferencia tecnológica y más allá del carbonato de litio, las otras sales quedaban en manos de la empresas norteamericana de manera gratuita, era un contrato muy dañino”, complementó.

Asimismo, indicó que desde que el presidente Evo Morales tomó las riendas del país se empezó a trabajar en cómo industrializar el litio y se decidió la asignación de dinero para la especialización de profesionales y la implementación de un laboratorio en el salar de Uyuni para encontrar el método boliviano para procesar el litio y se lo logró.

Por otro lado, García Linera informó que actualmente se trabaja en la consolidación de la industrialización del salar de Coipasa y de Pastos Grandes, de los cuales se pretende extraer hidróxido de litio, sulfato de potasio, ácido bórico y litio metálico.

“Hemos hecho una convocatoria pública internacional, se han presentado varias empresas, ahora están en revisión técnica sus propuestas, veremos cuál es la mejor oferta, vamos a decidir en función a la propuesta de asociación que mejores ganancias le dé al Estado boliviano (…) esperamos cerrar esto este año también”, enfatizó.