García Linera explicó sus tres hipótesis relacionadas a la emergencia de la nueva clase media popular en Bolivia

Martes 14 de mayo de 2019

(LA PAZ).- Esta noche, el vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, explicó sus tres hipótesis: la emergencia de una nueva clase media popular en Bolivia, la existencia de una disputa interna dentro de los procesos de enclasamiento social y la existencia de una bifurcación entre posibilidades de una nueva estética y un nuevo ideario de clase media capaz de disputar la hegemonía y el sentido común de clase media a la antigua clase media, esto en la presentación de la revista “Bitácora intercultural. Clases medias en tiempos del Estado Plurinacional”, del PNUD.

La primera hipótesis de la autoridad nacional es que en Bolivia ha emergido una nueva clase media, cuya existencia debe ser comprobada no solo por sus ingresos, sino también por su capital cultural, su capital social y su capital étnico invertido; esta clase media se caracteriza por el acceso a propiedades medias diversas en distintas actividades, un ingreso medio superior, tiene un origen popular, tiene una afirmación identitaria es decir que son portadores de estilos de vida diferenciados.

“No es necesario ir al Megacenter, puede ser también clases medias haciendo prestes y despliegan una forma visible de su ascenso social, los ‘cholets’, las prestes, sus fiestas son formas de visibilización y de construcción de una estética diferenciada de su identidad, es una hipótesis que estoy lanzando para investigar”, complementó el mandatario de Estado.

De igual manera, al continuar con la descripción de esta, García Linera dijo que la clase nueva media tiene una relación fluida con el Estado, “no viven del Estado (…) es autónoma con negocios propios, el Estado tiene una relación de tolerancia y de incentivo de la mejora económica, del circulante, el que haya dinero para que todo funcione”.

Asimismo, dijo que esta clase media nueva comienza a desterritorializarse porque las personas, al contar con los servicios básicos, ya no requiere estar afiliados al sindicato, por ello se distancian; sin embargo, en otros lugares aún pertenecen a los sindicatos o a cualquier otro tipo de agrupación y “es una nueva clase media que tiene en las redes sociales un nuevo mecanismo de construcción de lealtades y de fidelidades”, agregó.

La segunda hipótesis lanzada por la autoridad nacional es que se estaría registrando una disputa interna dentro de los procesos de enclasamiento social, dentro de su espacio social, es decir, existe una “pugna entre esta nueva clase media ascendente y la clase media tradicional por ocupar un mismo espacio de oportunidades, de opciones, de recursos, de reconocimientos y por eso las incomodidades en ese espacio se acrecientan”.

La tercera hipótesis es que esta nueva clase media de origen popular crea su propia manera de representarse, “su propia estética del mundo, su propia visión del mundo heredada de su raíz popular, indígena, campesina y obrera, es decir, una disputa interhegemónica entre clases medias o bien la nueva clase media ascendente se va a disolver dentro de la clase media antigua, intentando imitar sus gustos, identidad y cultura. Yo creo que en Bolivia están pasando las dos”, añadió.

El primer número de la nueva época de esta publicación que fue explicada por Luciana Mermet, representante residente del PNUD, Bolivia, aglutina los dos artículos del vicepresidente publicados en un medio de comunicación impreso “La asonada de la clase media decadente” y “Las clases medias en disputa”; de Milenka Figueroa, Andrés Chivé y Ernesto Pérez, “Una aproximación a las clases medias a través de los estratos de ingresos”; de George Komadina, “Clases medias en las calles y en las redes”; de Fernando Molina, “Breve sociología de la clase media boliviana”; entre otros.